14.conflicto en el aula
Como futuros tutores de algún aula, en algún colegio tendremos que ser los directores de todo lo que acontezca en el nuestra clase y deberemos mediar cuando, inevitablemente, surjan conflictos. Lo más importante es ver los conflictos como un evento que no es ni negativo ni positivo y que su resolución depende absolutamente de como lo afrontemos y lidiemos con él, una clase que tiene buenas relaciones interpersonales y donde estos conflictos se resuelven de manera positiva lleva siempre a mejores resultados, no solo académicos sino también sociales.
A continuación voy a plantear un problema a mi vista clásico que se puede dar en cualquier momento durante el curso escolar y como lo intentaría afrontar. Carezco de una formación previa a nivel profesional para lidiar con esta situación pero utilizando inteligencia, experiencia y sentido común (el menos común de los sentidos) intentaré afrontar esta hipotética situación.
Nos encontramos en 3º de la ESO en abril, el alumno Pepito que lleva una trayectoria adecuada durante 1º y 2º y que el inicio de curso también seguía esa senda, empieza a suspender de manera sistemática y catastrófica los exámenes de todas las asignaturas como tutores ¿Qué hacemos?
En primer lugar deberíamos tener un sociograma acerca de las relaciones sociales de nuestra clase y saber quienes se llevan con quien, ya que las amistades durante estas etapas son muy importantes. Una vez contextualizado socialmente a Pepito tenemos que pasar a la fase de tutorización, hablar con el cara a cara y ver que nos cuenta de una forma privada. Después de esta charla, deberíamos analizar cual puede ser el origen del problema, motivación, situación familiar, situación social... Antes de tomar ninguna decisión de actuación se pediría segundas opiniones quizá al psicólogo u orientador del centro o a otros profesores que conozcan a Pepito. Analizado y preparado el problema, pasamos a la acción si es un problema familiar una entrevista con los padres es fundamental, enfatizando que se educa no solo en el colegio sino también en la escuela; si es un problema de motivación, buscar formas de aumentarla ya sea con participación, hablando con algunos profesores de determinadas materias donde Pepito no se siente a gusto y si el problema es social quizá habría que cambiar la dinámica de grupo realizando otras actividades.
Si el conflicto se ha superado perfecto, pero si por el contrario sigue o se ha resuelto a medias lo importante es no tirar la toalla aunque sople el viento el contra, muchas veces el simple hecho de que alguien muestre interés por ti, es suficiente para que te sientas cómodo y te abras con esa persona facilitando el ser ayudado, mantener la cercanía y la atmosfera de bondad puede ayudar a resolver estos conflictos de una forma satisfactoria.
Como último punto señalar que no debemos de tener miedo en pedir ayuda a quien nos la pueda dar, no tenemos (todavía) experiencia suficiente para lidiar con algunas cosas y tampoco tenemos los conocimientos suficientes para hacerlo, así que pedir ayuda no es un síntoma de debilidad sino de superación y de ganas de mejorar.




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